Todos tenemos claro que es fácil
saber por qué un año es un año,
por qué un día es un día y por
qué hay 365 días en un año, con
algunos años bisiestos de
ajuste. Todos hemos leído y
estudiado sobre eso. Lo que poca
gente sabe es por qué los días
tienen 24 horas.
En primer lugar hay que tener en
cuenta que los sistemas de
numeración no siempre han sido
iguales. Antiguas civilizaciones
tales como los egipcios y
sumerios tenían un sistema
duodecimal en vez del sistema
decimal que hoy es utilizado en
el mundo entero.
La razón para la utilización de
un sistema duodecimal tenía una
tan lógica como la que podemos
tener para la utilización de un
sistema decimal (contando con
los 10 dedos de las manos). El
sistema se basaba en contar las
falanges de los 4 dedos de una
mano con el pulgar, de tal modo
que una vez se hubieran contado
los cuatro dedos, tendríamos
doce segmentos, tal y como
muestra la siguiente imagen.

Por esta
razón, los egipcios dividieron
los días en 12 horas, siendo una
hora para el amanecer, otra para
el atardecer y las 10 restantes
para contar el tiempo de luz, y
la noche la dividieron del mismo
modo en 12 horas. Las horas del
día las medían mediante los
conocidos relojes solares y su
sombra. Por este motivo, las
horas no eran tal y como las
conocemos hoy en día, si no que
variaban su duración dependiendo
de la época del año en la que
estuviésemos.
Las horas de la noche, ante la
evidente ausencia de luz, eran
medidas mediante estrellas que
identifican a los 3 decanos de
cada uno de los 12 signos
zodiacales. Durante el periodo
desde la puesta del sol hasta el
amanecer aparecen en el cielo un
total de 18 de estas estrellas.
Las tres primeras y las tres
últimas estaban asociadas al
atardecer y amanecer
respectivamente, quedando las 12
estrellas que dividían las horas
de la noche.
Las horas no dividieron el día
de forma equitativa hasta que
los griegos decidieron que
necesitaban un sistema regular
para realizar cálculos. Hiparco
de Nicea propuso la división del
día en 24 horas de todos los
días del año al igual que se
dividen las horas en los
equinocios (el mismo tiempo de
día que de noche). El pueblo
llano siguió usando la medición
histórica hasta la invención de
los relojes mecánicos en el
siglo XIV en Europa, que fue
cuando este sistema se extendió.
Información recopilada de:
Recuerdos de Pandora |